¡Qué tragedia no servir a este mundo tan evolucionado! 
  • Ser como la marca de un paso atrás: sin vigencia ni cabida, tan sólo existiendo ensimismada, bastándose a sí misma y a la vez padeciendo su tortuosa pero deliciosa libertad. Porque en eso consiste la libertad, ¿no? En no ser objeto de esperanza alguna y en no esperar a la vez algo de alguien.