• Por aquellos momentos en que he deseado mostrarte un lugar, una canción, una película... y por aquella noche en que te escribí de madrugada sólo para dejar ver la nostalgia que me produce tu ausencia... Un espacio de tiempo, de locura, insensatez, un mensaje de voz y bueno, algo cierto: "No te ilusiones, él sabe que lo quieres y se aprovechará de eso..." 
No fui la única que reconoció algo verdadero en esas palabras. Parece como sí por alguna extraña razón, tú también hubieras escuchado el eco de esa voz hasta donde estás. Y pienso que quizá por eso hoy no has llamado.